
...."los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera"
-diario póstumo y poético para nuestro hijo-
…Y como humano que soy, recuerdo y siento que casi todo lo que sucede es una maravillosa excusa para volver a sentir lo que ya nunca será. Salvo que quizás lo perdido habite donde el tiempo no exista, esperando. Quizá
No hay navidad sin recuerdos. “Cuarenta latidos”. Manuel Juliá.
Siempre te echamos de menos Marcos, pero en Navidad todavía más.
Te queremos…. Mamá
Los días son semejantes en tiempo contado
hacia la muerte.
No hay sábados ni jueves ni domingos
sino tiempo que pasa y ardimentos
al fin queda un hueco
lo llenamos entonces con rumores con memorias:
de modo que hoy le puse tu nombre a este día.
Juan Liscano
¿Qué eres, muerte, que no acudes
cuando a ti te reclaman?
Que te vuelves sorda cuando
para tener paz te aclaman.
¿Qué eres, muerte, tú, traidora,
que siegas vidas en flor
llenas de ansias y anhelos,
llenas de sueños de amor?
¿Qué eres, muerte, que en tu camino
no sabes tú las paradas,
que en algunas pasas de largo
y en las no previstas paras?
¿Qué amargura dejas tú,
en tantas y tantas almas,
como te llevas las vidas?
Autora: Eva Piñeiro Melchor.
"Esta noche he soñado con Helena. Estaba de exámenes. ¡Cuánto sacrificio para quedarse todo en una cuneta! Cuántas horas robadas al sueño, al juego, a la diversión. Cuántas madrugadas pendientes del reloj para que se levantara a estudiar. ¡Cuántas maldiciones al que la mató!
Ahora, ya no tengo que preocuparme por esas cosas, ya no me quita el sueño, tampoco a ella. Ahora, ya no existe el sueño ni los sueños, solo las pesadillas. Angustiosas, deprimentes, oscuras, tristes, siempre ahí agazapadas, y como única solución, salida, medicina, esperar a que te despiertes para entrar en una realidad aún más negra: confirmar la no existencia de la persona que ya solo puedes tener a través de los sueños.
Y como Helena, son muchos los jóvenes, con un futuro prometedor, que se han quedado en la cuneta, rotos como sus sueños y el de los padres. También sé de otros jóvenes que tenían ya ese futuro en la mano, que compartían negocio con sus padres o que estos lo tenían ya preparado para la incorporación de ese hijo, pero la enfermedad se los llevó.
Y habrá quien me diga, para consolarme, que el fututo de los jóvenes tampoco es tan prometedor, pero eso es solo un problema de la vida misma, más o menos difícil, pero vida, que no es problema cuando esta ya no existe.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
El linfoma es un cojunto de enfermedades neoplásicas del sistema linfático, también llamados tumores sólidos de la sangre. Cada año se diagnostican más de 300.000 nuevos casos de linfoma en todo el mundo, 6.000 de ellos en España.
El diagnóstico de un linfoma puede ser difícil, puesto que sus síntomas son fácilmente confundibles con otras enfermedades como la gripe o la mononucleosis. Conocer los síntomas (fiebre, inflamación de ganglios, cansancio) puede favorecer un rápido diagnóstico y una respuesta más eficaz de los tratamientos.
El lema del VIII Día Mundial del Linfoma es "Podría ser Linfoma, ¡Infórmate!". Se pretende incrementar el conocimiento del linfoma entre la población, permitiendo reconocer los síntomas generales y favoreciendo un diagnóstico precoz.
Con motivo de la celebración del VIII Día Mundial del Linfoma se llevarán a cabo diversas actividades en diferentes provincias españolas, así como la instalación de mesas informativas en hospitales y centros comerciales.
¿ Quién sembrará vientos de esperanza
que no podrán amamantar a sus hijos ?
¿Quién podrá decir un te quiero
¿Quién llenará tanta mano vacía ?
a los que habéis robado la esperanza ?
¿ Quién tañerá nuevas canciones
Desde mi vieja orilla, desde la fe que siento,
hacia la luz primera que toma el alma pura,
voy contigo, hijo mío, por el camino lento
de este amor que me crece como mansa locura.
Voy contigo, hijo mío, frenesí soñoliento
de mi carne, palabra de mi callada hondura,
música que alguien pulsa no sé dónde, en el viento,
no sé dónde, hijo mío, desde mi orilla oscura.
Voy, me llevas, se torna crédula mi mirada,
me empujas levemente (ya casi siento el frío);
me invitas a la sombra que se hunde en mi pisada,
me arrastras de la mano… Y en tu ignorancia fío,
y a tu amor me abandono sin que me quede nada,
terriblemente solo, no sé dónde, hijo mío.
Autor: Leopoldo Panero
autor: Roger Wolf
Ni aurora fue. Ni llanto. Ni un instante
bebió la luz. Sus ojos no tuvieron
color. Ni yo miré su boca tierna…
Ahora, ¿sabéis?, lo siento.
Debisteis dármelo. Yo hubiera debido
tenerle un breve tiempo entre mis brazos,
pues sólo para mí fue cierto, vivo…
¡Cuántas veces me habló, desde la entraña,
bulléndome gozoso entre los flancos!…
de Angela Figuera Aymerich
MADRID.- "Nadie piensa en tener un cáncer a los 20 años", explica el doctor Luis Madero, jefe de la unidad de Oncología del Adolescente del Hospital Niño Jesús de Madrid, especializado en tratar a pacientes con estas edades. "Y como tampoco están tan vigilados por sus madres como en la infancia, el resultado es que muchas veces se diagnostican cuando ya llevan varios meses de síntomas". Sumado a que la investigación en fármacos ha sido más reducida que para adultos o niños, esto ha provocado que la supervivencia en los adolescentes y jóvenes con cáncer no haya mejorado tanto como en otras edades.
"El diagnóstico puede coincidir con los primeros años de universidad o el primer trabajo", advierte el doctor Madero; y por eso la atención psicológica es fundamental. Junto a ello, este especialista destaca la necesidad de que oncólogos médicos y oncólogos pediátricos trabajen mano a mano para administrar el mejor tratamiento en cada caso. "Una estrategia de quimioterapia más intensa, como la que se administra a los niños, suele obtener mejores resultados que la terapia para adultos", aclara. "La supervivencia puede llegar a mejorar hasta un 30% si son tratados como niños que como adultos", añade en este sentido Paco Arango, director de la Fundación Aladina. Esta institución ha creado las llamadas aulas adolescentes en las que está vetada la entrada a padres y médicos. "A estas edades, los chicos no quieren estar con sus padres todo el día, y allí pueden estar con otros adolescentes de su edad y con los voluntarios, simplemente charlando o jugando a la consola". Los tumores que se diagnostican entre los 15 y los 40 años representan el 7% del total de casos de cáncer, como destaca el doctor Madero, y existe cada vez más convencimiento de que requieren una atención especializada. "En este grupo de edad representa la primera causa de muerte por enfermedad", concluye este catedrático de Pediatría. María ValerioNo podemos interpretarlos, y por ello hemos de vivir el presente con la intensidad con la que el tiempo lo marca.
Y como desconocemos cuanto el futuro nos traerá, intentemos interpretar nuestras alegrías, conocer nuestras limitaciones, aceptar los problemas, y sujetar las sonrisas adaptándonos al mensaje que nos propone nuestra realidad.
No detengamos la luz de la vida ante la adversidad, y busquemos aquello que nos de fuerza y nos permita sentir la vida como una gran oportunidad que debemos aprovechar, sentir, experimentar.
Como seres humanos asumimos nuestra personal historia de vida, respetándola como don de la naturaleza que es, pero todos poseemos un rasgo común: estar vivos. Cada instante es único e irrepetible, exclusivo, ya sea para bien o como momento que "hemos que pasar". Escribamos, pues, nuestro día a día como dicta la tinta del corazón.
* Esta entrada pertenece al Blog de mi amiga Aura (Pilo), gracias por consentirme el "robo", uso, disfrute y compartirlo. http://elblogdeaura.blogspot.com/